Qué pasa con el dinero de una cuenta de ahorros conjunta cuando uno de los titulares fallece
¿Qué pasa con una cuenta de ahorros conjunta cuando muere uno de los titulares? Esto es lo que debes saber sobre el dinero y el derecho de supervivencia
Es común que una pareja casada abra una cuenta conjunta; es imprescindible conocer la configuración para no perder dinero si falta alguno de los titulares. Crédito: Shutterstock
Hablar de lo que ocurrirá con el dinero después de morir no suele estar en la lista de conversaciones favoritas de una pareja. Sin embargo, saber qué pasa con una cuenta de ahorros conjunta cuando fallece uno de los titulares puede evitar problemas y trámites innecesarios para quien se queda. En muchos casos, el dinero no desaparece ni queda atrapado durante meses.
La clave está en revisar cómo fue configurada la cuenta. Muchas cuentas bancarias conjuntas tienen un derecho de supervivencia, una característica que permite que el titular que continúa con vida se convierta automáticamente en dueño de los fondos.
¿Qué es el derecho de supervivencia?
Imagina que tú y tu pareja tienen una cuenta conjunta donde depositan el dinero para pagar la renta, el supermercado y las cuentas de la casa. Si ambos aparecen como propietarios y la cuenta tiene derecho de supervivencia, cuando uno fallece, el otro generalmente se queda con la totalidad de los fondos.
Esto ocurre sin que el dinero tenga que pasar por el proceso de sucesión testamentaria, es decir, los recursos pueden transferirse directamente al titular superviviente, en lugar de formar parte del patrimonio que será distribuido mediante el proceso sucesorio.
Por eso, este tipo de cuenta puede ser una herramienta sencilla de planificación patrimonial. Para una pareja, puede funcionar como una forma práctica de garantizar que el otro tenga acceso al dinero que ambos utilizaban.
¿La cuenta se congela cuando muere uno de los titulares?
Generalmente, una cuenta conjunta con derecho de supervivencia no se congela simplemente porque uno de sus propietarios fallezca. El titular que sobrevive puede continuar utilizando los fondos.
Esto es diferente de una cuenta individual. Cuando fallece el único propietario de una cuenta, normalmente el banco restringe el acceso mientras determina quién tiene derecho a recibir el dinero.
Después del fallecimiento de un cotitular de una cuenta conjunta, conviene:
- Avisar al banco sobre el fallecimiento.
- Entregar una copia certificada del certificado de defunción.
- Solicitar que se retire de la cuenta el nombre del titular fallecido.
- Decidir si conviene mantener esa cuenta o abrir una nueva cuenta individual.
- Revisar los depósitos directos y pagos automáticos vinculados.
Es recomendable pedir varias copias certificadas del certificado de defunción, ya que pueden ser necesarias para realizar diferentes trámites.
Cuidado con el seguro de la FDIC
La cobertura del seguro de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) para una cuenta conjunta puede alcanzar $500,000 dólares, dependiendo de la estructura de la cuenta y de los demás depósitos que los titulares tengan en la misma institución.
Cuando uno de los propietarios fallece, la cobertura puede cambiar. La FDIC contempla un período de gracia de seis meses durante el cual puede mantenerse temporalmente la cobertura anterior, dando tiempo para reorganizar los fondos.
Esto puede ser importante para una familia con una cantidad considerable de dinero ahorrada. Por ejemplo, si una pareja mantiene una suma cercana al límite de cobertura, el fallecimiento de uno de los titulares puede cambiar la manera en que el dinero queda asegurado.
No todas las cuentas conjuntas funcionan igual
Aquí está el detalle que conviene revisar antes de asumir que todo el dinero pasará automáticamente al otro titular: algunas cuentas conjuntas están estructuradas como copropiedad y no necesariamente incluyen derechos de supervivencia. En esos casos, la parte correspondiente al propietario fallecido puede incorporarse a su patrimonio y distribuirse según su testamento o las leyes de sucesión del estado.
También existen otras situaciones que pueden generar problemas. Si el fallecido tenía deudas pendientes, los acreedores podrían intentar reclamar determinados fondos, dependiendo de las circunstancias y de las leyes aplicables.
También pueden surgir disputas cuando una persona mayor agrega a un cuidador, familiar u otra persona como cotitular poco antes de morir. Si existen dudas sobre la intención original del fallecido, otros familiares podrían cuestionar la transferencia de los fondos.
Y hay una diferencia importante entre un cotitular y un firmante autorizado: una persona autorizada puede tener permiso para utilizar la cuenta, pero eso no significa que sea propietaria del dinero. Su autorización normalmente termina cuando fallece el titular.
Por eso, antes de confiar en que una cuenta conjunta resolverá todos los problemas familiares, vale la pena revisar los documentos del banco. Confirmar si existe un derecho de supervivencia puede tomar pocos minutos, pero puede evitar problemas a la familia y, especialmente, al cotitular de una cuenta.
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