Niño se dispara accidentalmente con una arma: es la quinta víctima de su familia

El niño de cuatro años ha estado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Oakland, California, por varias semanas

Na’vaun Jackson tiene apenas cuatro años y ha estado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Oakland, en California, por varias semanas.

Mientras jugaba en casa de un amigo encontró debajo de una almohada en uno de los dormitorios una pistola que no estaba asegurada y accidentalmente se disparó en la cabeza, según reportó CNN.

El arma pertenecía a unos de los familiares de su amigo, Terrence Wilson, quien anteriormente había sido arrestado por varias felonías y tenía prohibido manejar cualquier tipo de estos artefactos.

“Fue realmente irresponsable. Infortunadamente fue mi nieto el que tuvo que pagar el precio”, dijo Ramón Price, el abuelo del pequeño que aún estaba recuperándose del impacto que hizo pensar a la familia que Jackson sería otra de las víctimas de las armas de fuego.

Durante la primera semana de su ingreso en el hospital, Jackson no mostró signos de actividad por lo que fue inducido a coma para tratar de que respondiera a la medicación. Finalmente pudo abrir los ojos.

“Se está moviendo ahora, está abriendo sus ojos, bostezando, tosiendo, moviendo sus manos y sus piernas, qué cambio tan milagroso”, escribió su abuelo en Facebook el 3 de abril.

Sin embargo, aunque su condición ha pasado de crítica a estable y ha sido trasladado de la unidad de cuidados intensivos, Jackson tiene un daño irreversible en el cerebro.

“Mantenemos nuestra fe y rezamos para que las cosas salgan y él se vaya (del hospital), pero con la extensión de sus heridas, nunca será el mismo”, señaló Jamilia Land, la tía abuela del niño.

La familia de Jackson ha estado marcada por la tragedia y específicamente la causada por las armas de fuego. Su madre Brijjanna vio morir a su hermano Lamont de 17 años en manos de alguien que él conocía. Su padre Nathan, también ha perdido a tres hermanos por esta misma razón.

De acuerdo a CNN, Nario, de 18 años, fue asesinado en el 2010 por un presunto pandillero; en tanto, Najon, de 16, murió baleado afuera de la casa de su abuela a menos de un año de la tragedia anterior. Y por último, Ellesse, de 21, también perdió la vida mientras iba en un automóvil que fue el objetivo de una ráfaga de balas.

“Ya sea un arma de un oficial de policía o un arma de un miembro de la comunidad o, en este caso, un disparo accidental, una bala hace el mismo tipo de daño irreparable no solo al cuerpo, sino también a nuestra psique”, agregó Land.

Todos los asesinatos ocurrieron en la zona de Oakland, una comunidad en donde en el 2017 se reportaron 277 incidentes no mortales con armas y 63 que cobraron varias vidas.

La familia de Jackson cree que el abuso con las armas de fuego es un tema preocupante, sobre todo por la facilidad que existe en el país para obtenerlas y el poco conocimiento sobre sus regulaciones.

“Necesitamos tener más medidas preventivas (las personas deben saber) cómo almacenar las armas adecuadamente y mantenerlas y conocer la importancia de tener una pistola. Se supone que las armas deben usarse para protección y si crees que necesitas una pistola cargada en tu casa, entonces hay algo mal”, dijo Price.