¿Puedo agregar oro y plata a mi cuenta de jubilación?
Descubre si puedes agregar oro y plata a tu plan de jubilación en tu IRA o 401(k) y los riesgos que debes considerar antes de invertir
Antes de agregar oro y plata a tu plan de jubilación, revisa qué tan conveniente es para tu estrategia hacia el retiro. Crédito: Shutterstock
El brillo del oro y la solidez histórica de la plata han vuelto a captar la atención de miles de inversionistas. En un contexto económico marcado por inflación persistente, dudas sobre el dólar y mercados financieros volátiles, no sorprende que muchas personas se pregunten si estos metales preciosos pueden formar parte de su plan de jubilación. La duda es especialmente común entre quienes ya cuentan con un 401(k) o un IRA y buscan proteger su patrimonio a largo plazo.
Durante los últimos años, el valor del oro y la plata ha mostrado una tendencia al alza. Esta valorización ha despertado interés entre ahorradores que desean diversificar su portafolio y reducir su exposición a activos tradicionales. Sin embargo, integrar metales preciosos a un plan de retiro no es tan simple como comprar una joya o unas monedas. Existen reglas fiscales, alternativas de inversión y riesgos que deben entenderse antes de tomar una decisión.
¿Se puede agregar oro y plata a una cuenta de jubilación?
La respuesta corta es sí, pero depende de cómo se haga.
En Estados Unidos, es posible incluir oro y plata dentro de ciertos planes de jubilación, como un IRA tradicional o un Roth IRA. En el caso de un 401(k), las opciones suelen ser más limitadas y dependen del empleador, aunque algunas personas optan por hacer un rollover hacia un IRA para tener mayor flexibilidad.
“Piensa en un IRA como una cubeta. Lo que pongas dentro de esa cubeta depende de ti o de tu asesor financiero”, explica Justin Farmer, asesor fiduciario y CEO de Exit Wealth Advisors, a USA Today.
Según Farmer, una asignación cercana al 10% en metales preciosos puede ser razonable dentro de un portafolio bien diversificado.

Formas de invertir en oro y plata dentro de un IRA
Existen dos caminos principales para integrar metales preciosos a un plan de retiro. El primero es a través de instrumentos financieros, como ETFs o fondos mutuos que siguen el precio del oro, la plata o empresas mineras. Estas opciones se compran y venden como acciones. No requieren almacenamiento físico y suelen ser más líquidas.
La segunda opción es abrir un IRA autodirigido de metales preciosos, conocido comúnmente como “Gold IRA” (IRA Oro). Este tipo de cuenta permite poseer oro y plata físicos, como monedas American Gold Eagle o lingotes.
Sin embargo, el IRS exige que los metales se almacenen en depósitos aprobados. No pueden guardarse en casa. Además, los metales deben cumplir con estándares estrictos de pureza.
¿Por qué algunos inversionistas incluyen metales en su jubilación?
Para muchos, el principal atractivo es la diversificación.
“Cuando los mercados caen, los metales preciosos suelen moverse en dirección opuesta”, señala Ekenna Anya-Gafu, planificador financiero certificado y fundador de Pacific Canyon Investments. “Al incluir activos que no están directamente correlacionados con el mercado, puedes amortiguar una caída”.
El oro y la plata también son vistos como una cobertura contra la inflación. Históricamente, han conservado valor cuando el poder adquisitivo del dólar disminuye o cuando los gobiernos incrementan la oferta monetaria. No obstante, el escenario actual es poco común. En 2026, tanto los metales como las acciones se encuentran cerca de máximos históricos.
Riesgos y desventajas que no debes ignorar
Para aquellos que son principiantes, el principal riesgo es el momento de la entrada, como ahora.
“La plata y el oro ya han tenido una apreciación importante. Es posible que haya retrocesos”, advierte Anya-Gafu.
Tom Taulli, autor de All About Commodities, secunda esta idea al asegura que “es difícil mantener el impulso. Si la inflación se modera, podríamos ver una presión bajista considerable”.
En el caso de los metales físicos, existen retos adicionales. Las tarifas de almacenamiento y manejo reducen el rendimiento. La liquidez es menor, ya que vender metales físicos toma más tiempo que vender un ETF. Además, si el valor sube rápido, algunos inversionistas concentran demasiado capital en un solo activo, lo cual va en contra de la diversificación.

Metales preciosos frente a inversiones tradicionales
A diferencia de las acciones o los bonos, el oro y la plata no generan ingresos. No pagan dividendos ni intereses. Su función principal es preservar valor y diversificar. Las acciones buscan crecimiento. Los bonos ofrecen ingresos estables. El efectivo aporta liquidez, pero pierde valor con la inflación. Cada activo cumple un rol distinto dentro de un plan de jubilación.
Advertencias y mitos comunes
No todos los vendedores de metales actúan pensando en el inversionista. Desconfía de promesas de inversiones “libres de riesgo” o “respaldadas por el gobierno”. Tampoco existen rendimientos garantizados. Y cualquier oferta que sugiera almacenar metales en casa dentro de un IRA pone en riesgo los beneficios fiscales.
¿Es conveniente para ti?
Antes de dejarte llevar por la moda, analiza cómo encajan los metales en tu situación financiera. Farmer enfatiza que la clave es el horizonte de tiempo. Si el dinero no se necesitará en muchos años, los metales pueden aportar equilibrio. Si el acceso será a corto plazo, la volatilidad puede jugar en contra.
La decisión final debe basarse en tus objetivos, tu tolerancia al riesgo y la composición actual de tu portafolio. Un asesor fiduciario puede ayudarte a evaluar si el oro y la plata suman estabilidad o simplemente añaden complejidad innecesaria. En temas de jubilación, la prudencia suele valer más que el brillo.
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