window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

¿Qué pasa con tu beneficio del Seguro Social cuando tu cónyuge muere?

Cuando una pareja fallece, los beneficios conyugales del Seguro Social se convertirían en pagos por sobreviviente: ¿te conviene este cambio?

Beneficios de sobrevivientes del Seguro Social

Los sobrevivientes de un beneficiario del Seguro Social que haya fallecido tienen cambios importantes en sus pagos. Crédito: Shutterstock

Perder a un cónyuge no solo es un golpe emocional. También puede representar un cambio drástico en las finanzas del hogar. Muchas parejas jubiladas dependen en gran parte del Seguro Social. Por eso surge una pregunta clave: ¿qué ocurre con ese ingreso mensual cuando uno de los dos fallece?

El Seguro Social de Estados Unidos garantiza ingresos de por vida a trabajadores retirados y, en ciertos casos, a sus parejas. Con el paso de los años, estos pagos se vuelven más importantes. Otras fuentes de ahorro, como cuentas 401(k) o IRA, pueden agotarse. El cheque del Seguro Social, en cambio, continúa.

Para entender qué pasa tras la muerte de un cónyuge, primero hay que distinguir los tipos de beneficios. Existen tres grandes categorías: jubilación, sobrevivientes y discapacidad. Dentro de la jubilación hay dos subgrupos: el beneficio del trabajador retirado y el beneficio conyugal.

El beneficio por jubilación depende de los ingresos acumulados durante la vida laboral y de la edad en que se solicite. La cantidad base se conoce como PIA. Esa es la cifra que se recibe al alcanzar la edad plena de jubilación, que es 67 años para quienes nacieron en 1960 o después.

Si la persona solicita el beneficio a los 62 años, el pago mensual será menor. Si retrasa el cobro más allá de los 67, el monto aumenta. El beneficio alcanza su punto máximo a los 70 años. No se puede reclamar antes de los 62.

El beneficio conyugal permite que un esposo o esposa cobre basado en el historial laboral del otro. Para ello debe tener al menos 62 años. Además, el trabajador principal ya debe estar recibiendo su propio beneficio.

Si se solicita a la edad plena, el cónyuge puede recibir hasta el 50% del PIA del trabajador. Si se reclama antes, la cantidad se reduce. A diferencia del beneficio individual, el pago conyugal no aumenta después de la edad plena.

Ahora bien, cuando uno de los ds fallece, entra en juego el beneficio por sobreviviente. Este aplica para viudas y viudos desde los 60 años. El matrimonio debe haber durado al menos nueve meses. Además, la persona no debe haberse vuelto a casar antes de los 60.

El beneficio por sobreviviente equivale al pago que recibía el cónyuge fallecido, siempre que se solicite a la edad plena de jubilación. Si se reclama antes, puede reducirse hasta en un 29%.

En la práctica, la mayoría de las parejas recibe dos cheques mensuales. Cuando uno muere, uno de esos ingresos desaparece. El sistema permite que el sobreviviente conserve el pago más alto de los dos. En pocas palabras, no se suman ambos, se mantiene el mayor.

Por ejemplo, si una persona recibía $2,500 dólares al mes y su pareja $2,000 dólares, el sobreviviente puede pasar a cobrar $2,500 dólares. Si ya recibía la cantidad más alta, no necesita hacer cambios. Pero si cobraba menos, deberá solicitar el beneficio por sobreviviente para reemplazar su propio pago.

Una estrategia común entre matrimonios es coordinar la edad de reclamo. El cónyuge con menores ingresos puede solicitar antes. El que ganó más puede esperar hasta los 70. Así se maximiza el beneficio mayor. Esto no solo aumenta el ingreso en vida. También incrementa el pago que recibirá el sobreviviente.

Entendiendo cómo funciona el sistema del Seguro Social, las parejas pueden establecer con anticipación cuándo reclamar sus beneficios. Un simple error en el momento de solicitar puede afectar miles de dólares a largo plazo, incluso después de tu muerte.

También te puede interesar:

En esta nota

Seguro social
Contenido Patrocinado