Las 3 señales de que estás listo para cobrar el Seguro Social
Descubre las 3 señales clave que indican que estás listo para solicitar el Seguro Social y tomar una decisión inteligente para tu retiro
Para armar el rompecabezas de cuándo solicitar tus beneficios del Seguro Social, la edad de reclamo no siempre es lo más importante. Crédito: Shutterstock
Decidir cuándo empezar a cobrar el Seguro Social puede cambiar por completo tu jubilación. No es solo un trámite. Es una elección que afecta cuánto dinero recibirás cada mes y cómo vivirás durante décadas. Si te preguntas si ya es tu momento, hay señales claras que pueden darte tranquilidad antes de dar el paso.
El momento en que solicitas tus beneficios ante la Administración del Seguro Social (SSA) influye directamente en el monto mensual. Puedes comenzar a los 62 años, pero con una reducción permanente. Si esperas hasta tu edad plena de jubilación, recibirás el 100% de tu beneficio. Y si retrasas el trámite hasta los 70 años, tu cheque mensual será más alto.
Ahora bien, más allá de la teoría, queremos explicarte tres señales prácticas que indican que podrías estar listo para cobrar.
1. Ya tienes claro cuánto necesitas para vivir cada mes
Antes de solicitar el Seguro Social, necesitas un presupuesto realista de jubilación. No solo debes calcular renta o hipoteca, comida y servicios. También debes considerar gastos médicos, entretenimiento, viajes y cualquier actividad que quieras disfrutar en esta etapa.
Hay muchas personas que se enfocan solo en “sobrevivir” con los beneficios que les brindaría el Seguro Social. Pero la jubilación también es para vivir. Si ya hiciste números y sabes cuánto necesitas cada mes para cubrir lo esencial y darte algunos gustos, entonces tienes una base sólida para decidir.

Tu edad al solicitar el beneficio determina el tamaño del cheque. Por eso es clave saber si esa cantidad encaja con tu presupuesto. Si tus cuentas cuadran, puedes avanzar con más certeza.
2. Pensaste en cómo tu decisión afecta a tu pareja
Si estás casado, esta parte es fundamental. El Seguro Social no solo impacta tu ingreso, también puede afectar el beneficio por sobreviviente que recibirá tu cónyuge.
Si es probable que tu pareja viva más que tú, el monto que cobres mensualmente influirá en lo que ella o él podría recibir en el futuro. Retrasar el beneficio puede significar un cheque más alto para el sobreviviente.
Por eso, antes de solicitar, conversa en pareja. Revisen expectativas de vida, otras fuentes de ingreso y necesidades financieras. Cuando entiendes el impacto en ambos, tomarás una decisión más responsable, no solo para ti, sino también para tus seres queridos cuando les faltes.
3. Evaluaste cuánto ingreso generarán tus ahorros
Muchos trabajadores se concentran en cuánto tienen acumulado en su 401(k) o IRA; pero lo realmente importante es cuánto ingreso mensual producirán esos fondos.

Por ejemplo, imagina que tus ahorros pueden generarte $4,000 dólares mensuales y tú necesitas $6,000 dólares al mes para mantener tu estilo de vida. Si al llegar a tu edad plena de jubilación (FRA) calificas para $2,000 dólares del Seguro Social, la combinación cubre tu meta.
En ese caso, no necesariamente tienes que esperar hasta los 70 años para aumentar el beneficio. Si el monto actual ya te permite vivir como deseas, puedes solicitarlo con confianza. La clave es haber hecho el cálculo antes.
Solicitar el Seguro Social no es algo que deba hacerse con prisa; pero tampoco hay que retrasarlo por miedo. Cuando entiendes cuánto aportan tus inversiones y cuánto necesitas del Seguro Social, la decisión deja de ser emocional y se vuelve estratégica.
También te puede interesar:
- A quiénes el Seguro Social les pagará más de $2,000 el 18 de febrero
- ¿Qué pasa con tu beneficio del Seguro Social cuando tu cónyuge muere?
- Qué pasa con mi reembolso de impuestos si debo dinero al IRS: ¿lo recibiré?
- ¿Trabajadoras sexuales sindicalizadas? Así es la lucha que se busca en Nevada
- Los reembolsos de impuestos sí son más grandes que el año pasado, según el IRS