Hechos de la semana: ICE enfrenta crisis por suicidios y huelgas de hambre

Las denuncias por abusos, hacinamiento y falta de atención médica aumentan en centros migratorios

Migrantes detenidos en centros de ICE denuncian condiciones insalubres y falta de atención médica.

Migrantes detenidos en centros de ICE denuncian condiciones insalubres y falta de atención médica. Crédito: Félix Márquez | AP

Las condiciones infrahumanas de los centros de detención de ICE llevaron a un grupo de inmigrantes en la instalación Delaney Hall en Newark, New Jersey, a iniciar una huelga de hambre desde el pasado fin de semana feriado de Memorial Day. Legisladores federales y estatales que fueron al recinto a constatar las denuncias fueron recibidos agresivamente por los agentes encargados de controlar las protestas a las afueras del edificio.

La Associated Press reportó que seis personas fueron arrestadas en confrontaciones con los agentes federales.

El senador demócrata de Nueva Jersey, Andy Kim, fue alcanzado por una bola de gas pimienta y luego fue objeto de burlas de parte del Secretario del DHS, Markwayne Mullin, quien afirmó que Kim “no tenía por qué estar ahí”, aunque los legisladores federales tienen la autoridad de visitar estas instalaciones para verificar las condiciones prevalecientes.

Los detenidos se quejan de falta de atención médica adecuada, incluyendo una mujer que presuntamente sufrió un aborto espontáneo y no recibió asistencia. Denunciaron también que los alimentos que les proveen están en mal estado y que las condiciones son insalubres y deplorables.

No obstante, como reportó La Opinión, tanto Mullin como el zar de la frontera, Tom Homan, minimizaron las denuncias afirmando que, hagan lo que hagan los detenidos, nada frenará los planes de la administración de concretar su ola de deportaciones masivas.

“Llevo haciendo esto desde 1984. Las huelgas de hambre nunca funcionan. No vamos a cambiar lo que hacemos porque alguien se declare en huelga de hambre”, dijo Homan, según el diario.

“Y, de hecho, si la situación empeora lo suficiente y los presos sienten que se están poniendo en grave peligro, en peligro para su salud, entonces obtendremos una orden judicial y los alimentaremos a la fuerza”, agregó.

Mullin, por su parte, acudió a X para burlarse de los detenidos. “Solo había un puñado de personas que se negaban a comer porque querían su comida étnica. Bueno, que regresen a su país y consigan la comida que quieran. El hecho es que les estamos dando las calorías que quieren. Esto no es un Holiday Inn”, escribió Mullin.

Los centros de detención privados que operan con multimillonarios fondos federales que pagan los contribuyentes son un negocio redondo para estos operadores que mantienen a los detenidos hacinados, en condiciones insalubres, sin acceso a cuidados médicos ni preventivos, negándoles atención médica de urgencia si la requieren, incluso negándoles medicamentos para condiciones crónicas como diabetes e hipertensión. A veces la ayuda médica llega demasiado tarde. Se han denunciado abusos físicos, sexuales y psicológicos en estas instalaciones. Además de una cifra récord de muertes en los pasados años y meses.

Aumento de suicidios en estos centros

La Opinión informó que “una investigación de Associated Press reveló un incremento sin precedentes en el número de suicidios de inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, encendiendo nuevas alarmas sobre las condiciones de detención y el acceso a atención de salud mental en Estados Unidos”.

“De acuerdo con el reportaje, al menos 10 detenidos se han suicidado desde enero de 2025, una cifra que supera ampliamente los registros históricos de la agencia. Desde octubre pasado, siete muertes ya fueron clasificadas oficialmente como suicidios, convirtiéndose en el año más letal del que se tenga registro dentro del sistema de detención migratoria del ICE”, agregó el diario.

“Algo está fallando profundamente desde cualquier perspectiva de salud pública o salud mental”, declaró el doctor Sanjay Basu, epidemiólogo de la Universidad de California en San Francisco.

La Opinión agregó que “según el análisis, varios centros ignoraron señales evidentes de crisis emocional, retrasaron tratamientos psicológicos y dejaron sin vigilancia adecuada a personas consideradas en riesgo. La mayoría de los fallecidos eran hombres hispanos de entre 19 y 45 años provenientes de México, Colombia, Nicaragua y otros países latinoamericanos. Siete de ellos no tenían antecedentes por delitos violentos en Estados Unidos”.

Y es que, como consecuencia de la agresiva política migratoria de Trump, las detenciones se han disparado al punto de que en cualquier momento dado hay más de 60,000 detenidos en estas cárceles privadas.

El gobierno sigue adquiriendo instalaciones para seguir albergando personas, ya que se ha dedicado a despojar a cientos de miles de inmigrantes de protecciones que tenían a través de programas que han sido eliminados, como el TPS o el parole humanitario, entre otros.

De hecho, la nueva directriz de solicitar la residencia permanente en el extranjero sigue generando preocupación.

Y es que ciertamente muchos de estos inmigrantes estarían vulnerables a la detención, pues si no van al extranjero a tramitar su green card, activan la expulsión por presencia ilegal.

La estrategia de Trump ha sido deslegalizar a millones de inmigrantes eliminando los programas que los amparaban o no les renuevan sus permisos, como el caso de los beneficiarios de DACA, haciéndolos vulnerables a ser detenidos y deportados.

La Opinión informó que la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) advirtió de los peligros del cambio. Shev Dalal-Dheini, directora senior de Relaciones Gubernamentales, declaró que “en lugar de mejorar el sistema de inmigración y aumentar nuestra seguridad, esta política corre el riesgo de penalizar a quienes intentan cumplir la ley”.

Al menos una nota alentadora

La Opinión informó que “un juez federal de California bloqueó temporalmente una política de la administración Trump que permitía detener y deportar a inmigrantes víctimas de violencia doméstica, trata de personas y otros delitos graves, incluso cuando tenían solicitudes migratorias pendientes”.

“De acuerdo con el fallo, el DHS deberá restablecer de forma provisional las protecciones migratorias para solicitantes de visas U, T y amparos bajo la Ley de Violencia contra la Mujer (VAWA), mientras avanza el litigio. La resolución también ordena permitir el regreso a Estados Unidos de tres inmigrantes que habían sido deportados pese a contar con procesos migratorios activos”.

Cita de la semana:

“Para quien no está familiarizado con el tema, esto podría parecer un simple cambio técnico en el procedimiento. No lo es. Se trata de un cambio profundo con graves consecuencias para las personas, las familias y las empresas de todo el país. Consiste en otro intento de obstaculizar el sistema de inmigración legal, haciéndolo más lento, más estricto y más impredecible”, declaró Ben Johnson, director ejecutivo de AILA, sobre el memorando de USCIS que exigiría que ciertos inmigrantes soliciten su tarjeta de residencia permanente desde sus países de origen aunque ya estén en Estados Unidos.

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