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Diésel supera los $5 por galón por primera vez desde 2022 e impacta más que la gasolina

El diésel superó los $5 dólares por galón por primera vez desde 2022, impulsado por el conflicto en Medio Oriente y con impacto en precios de otros productos

Precio del diésel supera los $5 dólares

El precio del diésel superó la barrera de los $5 dólares por galón y comienza a generar preocupaciones en la economía del país. Crédito: Shutterstock

El aumento en el precio del diésel prendió los focos de alerta en la economía de los Estados Unidos. Este combustible, clave para el transporte de mercancías y sectores productivos, cruzó el umbral de los $5 dólares, mismo que no se veía desde 2022. La subida no solo refleja tensiones globales, también anticipa efectos que podrían sentirse pronto en el bolsillo de millones de consumidores.

El martes, el precio del diésel superó los $5 dólares por galón, alcanzando un promedio de 5.04 dólares, según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA). La cifra representa un incremento significativo frente a los $4.78 dólares de la semana pasada y los $3.65 dólares registrados hace apenas un mes. A la escritura de este artículo, el diésel subió a $5.06 dólares por galón.

Este repunte está directamente relacionado con el conflicto en Medio Oriente, particularmente con la guerra con Irán. Los ataques a instalaciones energéticas en la región del Golfo Pérsico han afectado la producción en países clave como Emiratos Árabes Unidos. Uno de los incidentes más recientes ocurrió en la zona industrial petrolera de Fujairah, donde un ataque con drones provocó un incendio.

Además, el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, una ruta por la que pasa cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, se ha visto interrumpido. Esta situación ha generado preocupación en los mercados energéticos. Ante ello, el presidente de Estados Unidos ha considerado operaciones militares para escoltar embarcaciones y ha pedido apoyo internacional para reabrir la ruta.

“Hasta que no veamos una reanudación significativa del flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, es probable que persista la presión al alza sobre los precios del combustible“, escribió Patrick De Haan, experto en petróleo de GasBuddy, en una nota publicada ayer.

La última vez que el diésel superó los $5 dólares fue en diciembre de 2022. En ese entonces, los precios venían bajando tras alcanzar un récord de $5.81 dólares en junio del mismo año, impulsados por la invasión de Rusia a Ucrania.

A diferencia de la gasolina, el impacto del diésel es más amplio en la economía. La mayoría de los bienes en Estados Unidos se transportan en camiones, trenes o embarcaciones que utilizan este combustible. Por ello, su encarecimiento puede traducirse en aumentos generalizados de precios.

“Estos son los factores multiplicadores que conducen a un aumento de precios mucho más generalizado, que va más allá de lo que vemos en las gasolineras y que también se refleja en otros productos, como los del supermercado”, explicó Diane Swonk, economista en jefe de KPMG, a CBS News.

El impacto también alcanza a industrias clave como la construcción y la agricultura, donde la maquinaria depende en gran medida del diésel. Las empresas de transporte, agricultores y compañías de carga enfrentan mayores costos operativos, muchas veces difíciles de absorber en el corto plazo.

De Haan afirmó que los aumentos en el diésel “son particularmente perjudiciales” para muchas de las empresas de transporte por carretera, transporte de mercancías, agricultores y empresas de construcción, en buena medida, porque esta alza acelerada en los precios es difícil de ajustar en los presupuestos, reduciendo los márgenes de ganancia. Y, en última instancia, obligan a subir los precios en bienes y servicios para que estos costos los carguen los consumidores.

Otro factor relevante es que el diésel está subiendo más rápido que la gasolina. Desde el inicio del conflicto, su precio ha aumentado un 34%, mientras que la gasolina ha subido un 27%, según la AAA. En paralelo, el crudo Brent, referencia internacional, ha superado los $100 dólares por barril.

Parte de esta diferencia se explica porque el diésel ya enfrentaba una oferta limitada antes del conflicto. Las bajas temperaturas en meses recientes incrementaron el uso de aceite para calefacción, que comparte características con el diésel.

Es cierto que los precios de la gasolina son importantes para gran parte de los consumidores, ya que su variación prácticamente se ve en el día a día. Sin embargo, el impacto del diésel puede percibirse más lento, aunque con más fuerza en los bolsillos de los hogares, ya que poco a poco y de manera constante, verán que otros productos también comienzan a subir de costo. Y reducir esos precios suele ser más difícil y, en muchos casos, imposible. El golpe está dado y puede ser permanente reflejado en la inflación.

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