La gasolina llega a su precio más alto desde que comenzó la guerra con Irán

El precio de la gasolina superó los $4.23 dólares por galón en EE.UU., su nivel más alto desde que inicio la guerra con Irán

Aumentan precios de la gasolina

Los precios de la gasolina superaron el margen de los $4.20 dólares por galón... y se espera que sigan subiendo. Crédito: Shutterstock

El costo del combustible volvió a encender las alertas entre los consumidores en Estados Unidos, luego de que la gasolina alcanzó su nivel más alto desde el inicio del conflicto con Irán. Este es un dato muy importante para las millones de familias del país, tanto por el impacto directo que esto significa para los hogares que consumen combustible por algún vehículo, como por el golpe indirecto que siempre se refleja en el aumento de bienes y servicios.

De acuerdo con datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA), el precio promedio del galón de gasolina llegó a $4.23 dólares este martes. Esta cifra marca un nuevo máximo desde que comenzó la guerra en Medio Oriente, consolidando una tendencia alcista que ha sido constante en las últimas semanas.

A nivel regional, algunos estados del Medio Oeste como Michigan, Wisconsin, Illinois e Indiana podrían enfrentar aumentos aún mayores en los precios del combustible. Esto se debe a problemas en refinerías locales, incluyendo fallas eléctricas y contratiempos operativos que han elevado los costos mayoristas entre 40 y 50 centavos por galón.

Desde el pasado 28 de febrero, el precio del combustible ha subido aproximadamente $1.20 dólares por galón, con un aumento reciente de casi 7 centavos en un solo día. Este comportamiento se da después de un breve respiro registrado a inicios de abril, cuando el precio cayó ligeramente tras señales de avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, incluyendo un cese al fuego temporal anunciado el 8 de abril.

Sin embargo, las conversaciones han perdido fuerza, lo que ha debilitado las expectativas de una solución rápida al conflicto. Como resultado, los precios del petróleo han retomado su tendencia al alza, presionando directamente el costo de la gasolina. Actualmente, el crudo Brent alcanzó los $115.50 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situó en $108.43 dólares, factores clave considerando que el petróleo representa cerca del 51% del precio final del combustible.

“El estrecho [de Ormuz] no está reabierto — no hay un plan coherente para reabrirlo — y ahora las negociaciones básicamente se han detenido”, explicó Patrick De Haan, experto en petróleo de GasBuddy, a CBS News. “Así que el petróleo ha estado recuperando lentamente parte de lo que perdió después de que se anunció el alto al fuego”.

Desde la Casa Blanca, la secretaria de prensa Karoline Leavitt confirmó que el presidente sostuvo reuniones con su equipo de seguridad nacional para analizar una propuesta iraní relacionada con la reapertura del estrecho de Ormuz. No obstante, evitó confirmar avances concretos en las negociaciones.

El encarecimiento de la gasolina se ha convertido en uno de los efectos más visibles de la guerra para los hogares estadounidenses. Según estimaciones de Neale Mahoney, profesor de economía de la Universidad de Stanford, los consumidores han gastado alrededor de $150 dólares adicionales en gasolina en los últimos dos meses, en comparación con lo que habrían pagado si los precios se hubieran mantenido por debajo de los $3 dólares por galón.

“No puedes simplemente encender el suministro de petróleo y gasolina como si fuera un interruptor”, afirmó Mahoney.

El analista destacó la complejidad de restablecer la infraestructura energética afectada por el conflicto, por lo que calculó los precios de la gasolina se mantendrían por encima de los $4 dólares durante el verano y luego comenzarían a bajar en otoño, incluso si se terminara el conflicto en Medio Oriente.

Las proyecciones apuntan a que el gasto adicional podría alcanzar hasta $800 dólares por persona al finalizar el año, superando incluso beneficios económicos recientes, como los reembolsos fiscales impulsados por la tan mencionada ley estrella de la administración Trump: el One, Big, Beautiful Bill. De acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos (Internal Revenue Service, IRS), el reembolso promedio aumentó en $333 dólares respecto al año anterior, una cifra que podría verse neutralizada por el costo del combustible.

Además, el impacto no se limita a la gasolina, ya que el diésel, fundamental para el transporte de mercancías, ha subido hasta $5.46 dólares por galón, lo que podría encarecer productos básicos y servicios, desde alimentos hasta boletos de avión.

“El impacto de los costos energéticos más altos se siente de inmediato en la gasolina, pero también eleva los costos de manera más amplia”, señaló el profesor Mahoney. “Verás subir los precios de los vuelos si buscas vacaciones de verano, y también lo vemos en los precios de los alimentos”.

La guerra con Irán está siendo muy costosa para los Estados Unidos y sus habitantes. Además, aun cuando se acabara el conflicto, los combustibles tienen una dinámica económica muy particular que los expertos llaman de “cohetes y pluma” (rockets and feathers), que explica cómo suben de precio exponencialmente, pero bajan muy lento. Así que el panorama para este 2026 no es el más alentador.

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